Mis Pasos


D icen por ahí que lo importante no es el destino, ni los frutos que recogerás cuando llegues. Lo que de verdad importa es la consciencia que pones en cada paso realizado a lo largo de tu propio y eterno camino. Sin lugar a dudas, puedo decir que la disciplina, la perseverancia, la paz interior, el agradecimiento y el amor propio han sido y serán los frutos más dulces y a la vez, más amargos que he probado y que probaré en todos mis caminos. Y ahora sé, que aceptándolos a todos puedo llegar a ser la mejor versión de mi misma.